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Azúcar, Dulce Droga

Se ha comprobado que el azúcar refinado que consumimos actualmente es ocho veces más adictiva que la cocaína. Durante el día por medio de todos los alimentos procesados, estamos haciendo dependientes de este producto.

 

En un artículo publicado en New York Times se descubrió que la industria les habría pagado a científicos para que subestimaran la evidencia científica sobre su efecto nocivo en el organismo, como la obesidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda reducir el consumo al 10% de la ingesta calórica del día, en la práctica 15 gramos de azúcar añadida al día, lo que equivale a unas 4 galletas tritón.

 

Los alimentos de consumo diario que más tienen azúcar es el kétchup, cereales y barritas para el desayuno, galletas, gaseosas y jugos envasados, leches saborizadas y postres como flanes o helados.

Los riegos de nuestra glotonería, inducida desde niños, es los males del “síndrome metabólico” que son un conjunto de dolencias que aumentan las posibilidades de padecer enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, resistencia a la insulina, obesidad, enfermedades coronarias y hepáticas. Elementos clave de ese síndrome son el exceso de grasas en sangre o triglicéridos, colesterol alto, hipertensión, glucosa alta en sangre o grasa acumulada en la guatita.

 

Es importante, que nosotros, tomemos consciencia de la cantidad de azúcar que tomamos, ya que está escondido en productos que no imaginamos que lo contengan. Actualmente hay azúcar casi en todo, aunque diga que no la tiene, poseen algún sustituto que causa el mismo efecto, desde el pan, el yogurt, entre otros. Lo correcto es que lo remplacemos por frutas y verdura, que tienen fructosa, consideradas azucares buenos (pero igual en exceso pueden perjudicar).

 

Mientras he realizado diferentes blogs de alimentación consiente, me he podido dar cuenta que es necesario un equilibrio constante en lo que comemos, algo difícil, pero no perdemos nada con intentar mejorar nuestra calidad de vida, ya que en vez de comer para estar fuertes y sanos, cada vez nos estamos envenenando con químicos, sustituimos la felicidad por un sabroso trozo de pie de limón, pero lamentablemente no estamos saboteando lenta y dulcemente.