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¡Saquémosle el jugo al limón!

El limón no sólo aliña nuestras ensaladas, sino que es un importante facilitador de la digestión, sirve para combatir la hipertensión y los problemas cardiovasculares, además de fortalecer las defensas del organismo.

 

Contiene una gran concentración de vitamina C y ácido cítrico, lo cual influye directamente en las propiedades del limón, estas sustancias son terpenos que multiplican la actividad antioxidante, de esta manera previene el envejecimiento prematuro y todo tipo de enfermedades. La molécula llamada limoneno, posee una gran capacidad para reducir el riesgo de padecer enfermedades degenerativas, hipertensión, cataratas, infartos y diversos tipos de cáncer. El limón además aporta potasio, calcio, fósforo y magnesio en buenas cantidades.

 

Usos

Desinfectante: Es útil en la desinfección de heridas. Evita la proliferación de microorganismos dañinos, además de acelerar la curación de la piel. No se recomienda cuando hay quemaduras. Se puede aplicar el jugo en un paño, cortar una rodaja o aplicar directamente un limón cortado a la mitad sobre la herida.

 

Protector del sistema cardiovascular: entre las bondades de los limones encontramos su efecto protector de los vasos sanguíneos, protegiéndolos y fortaleciéndolos para ser más resistentes a su rotura como en casos de hipertensión o mala circulación sanguínea.

 

Problemas digestivos: el limón estimula la secreción de jugos biliares que digerirán las grasas de los alimentos. También está recomendado el consumo moderado de limón en casos de dolencias gastrointestinales debido a que la pectina que contiene protege la mucosa del tracto gastrointestinal. Añade un chorrito de zumo natural o bien ralla un poco de piel de limón y añádelo a tu comida una vez que ya te has servido en el plato. Otra opción es hacer una infusión de manzanilla y añadir un chorro de limón cuando se haya enfriado a temperatura ambiente.

 

Dolores articulares e inflamaciones: El ácido cítrico, así como otros componentes, son antiinflamatorios y desinfectantes. Por ello, el aceite esencial de limón es un excelente remedio para la tendinitis, la artritis, la osteoartritis, la gota y el reumatismo. Asimismo, ingerir limón ayuda a combatir el dolor en las articulaciones.

 

Protección de la piel, el cabello y las uñas:  favorece el recambio celular, la formación de colágeno y la fijación de calcio, nos ayuda a combatir el envejecimiento de la piel, fortificar las uñas y el cabello con solo aplicar unas gotas luego del lavado de los mismos. No olvides enjuagar con abundante agua. Puede ser tu mejor amigo si tienes acné aplica el jugo de limón con un algodón sobre el rostro antes de irte a dormir. No apliques limón durante el día porque podría producir manchas en la piel.

 

Ahora bien, todo en exceso es malo, en cualquiera de sus versiones, puede provocar acidez de estómago y erosión en el esmalte de los dientes. El mejor consejo es evitar los excesos y hacer caso al sentido común ya que este fruto amarillo vale su peso en oro si lo sabes usar con amabilidad.